domingo, 11 de agosto de 2013

El Dolor no Deforma...Transforma



Valió la pena, sufrir dolores de parto, cuando al final se sostiene entre las manos una nuevavida que el existir de la Madre ha transformado...

Y el dolor que seexperimenta en las pequeñas caí­das, cuando se dan los primeros pasos, se convierte en triunfo, al lograr afianzar el caminar, luego poder correr, y quizás hasta en sueños volar...

Un fracaso, asumidocon madurez, puede en un principio doler; pero al superarlo, el alma se logra fortalecer; y más valiente se hace el ser humano, ante cualquier reto que se le presente o ante los diferentes momentos que en su vida pueda tener...

Los padres quetienen un hijo especial, desde un primer momento, es tan grande el dolor que pueden llegar a pensar, que se sienten frustrados y no lo podrán superar; pero con el tiempo y asumido desde la fe, ese ser que en un principio causó dolor, se llegará a convertir en el más grande amor, y les enseñará a descubrir lo que realmente en la vida tiene valor...

El perder un serquerido, deja el corazón destruido... hasta que se logra ver la muerte desde los ojos de Dios, y llegar al entendimiento de la misma y se transforma en esperanza el dolor; esta tristeza que deja el vací­o, nos enseña a valorar a quienes a nuestro lado han quedado, y que también son seres amados...


Si superas unaenfermedad, vives más intensamente la vida; si pierdes un amor por un error; te esfuerzas por dar de ahora en adelante, de ti lo mejor...


Es necesario asumirlo desde la fe, porque así­, aunque sea demasiado fuerte ese dolor, NO TEDETIENE, te enseña a ver el mundo con otros ojos, y te ayuda a vivir mucho mejor...
Si careces de algo, valoras más lo que tienes...
Si sufres por alguien, llegas a amarlo más...
Si escoges el camino difí­cil, te haces más fuerte.
Si experimentas de cerca la muerte, aprendes a amar más la vida...
Si caes, adquieres destreza en levantarte... 


Hay quienes se quejan del dolor y el sufrimiento; y otros que se van al extremo, les gusta ser masoquistas y quedarse en ello...

El dolor no es un castigo, tampoco un estilo de vida; no se trata de renunciar a vivir, ni de estancarse en él, para decir que se ha de sufrir...

El dolor es unverbo más que se conjuga en el ser humano, pero que debe ser asumido en paz, enfrentarlo como un reto o como ese peldaño, que al superarlo, te hace fuerte, te enseña a valorar lo que tienes, te asemeja a Aquel que por Amor, su vida entregó e hizo del dolor, Redención..
.
El dolor nodeforma, transforma... es una gran verdad... y eso lo sustentan, quienes al sufrir, sienten que han crecido y se han fortalecido aún más... aquello que alguna vez te hace sufrir, al superarlo, te hará feliz de verdad; te enseñará aver la vida con nuevos ojos, y podrás experimentar en tu corazón una gran paz, que se hará presente en cualquier momento que vivas, ya sea al reí­r o al llorar.
Desconozco su autor.

La busqueda del camino....


Son muchas las personas que se obsesionan intentando buscar su camino. Un  camino  en  el que sólo  haya  felicidad,  amor  y  cosas  bonitas, y en el que desaparezcan para siempre  todos esos momentos desagradables por los que todos/as hemos pasado en algún momento de nuestra vida.

Pues bien, ya puedes dejar de buscar tu camino. Siempre  has  estado  en él. Antes, ahora y en el futuro.  Si  hay  momentos  en los  que no  te sientes comodo/a caminando por la vida, permíteme comentarte mi punto de vista:

Los  momentos  de  crisis  salen  porque  hemos  de  hacer  un  aprendizaje  antes  de  continuar caminando.  Son una gran oportunidad para crecer y seguir andando por esta aventura tan bonita que es la vida.

Si vas superando esas barreras de emergencia estarás cada día más cerca de ti mismo/a y de tu verdadera esencia divina.

Los  "obstáculos"  aparecen  para  hacernos   entrar  en   contacto  con  nuestras  emociones  y pensamientos negativos más arraigados, lo cual es una grandísima oportunidad para aprender y continuar caminando más fuertes y libres.

No somos víctimas. Nunca lo hemos sido, y nunca lo seremos.
Somos  tan  absolutamente  perfectos,   que  atraemos  a  nuestra  vida  en  todo  momento   las circunstancias    que   necesitamos  para   tomar   conciencia  de   nuestros   condicionamientos, programaciones, miedos y patrones.

Nuestra forma de sentir e interpretar todo lo que vemos y vivimos es un reflejo de nuestro estado interno más profundo. Incluso la forma que tenemos de vernos a nosotros mismos.

Sin  comprensión,  perdón  y  aceptación   de una mala experiencia no puede haber aprendizaje ni liberación emocional, lo cual hará que adoptes el papel del "pobre de mí" y atraigas todavía más negatividad a tu vida.

El tiempo no lo cura todo. De hecho, el tiempo no cura. Tu  toma  de consciencia es lo que cura. Lo que hace el tiempo es hacerte olvidar, depositando en tu inconsciente esa mala experiencia, que en caso de no ser liberada empezará a manifestarse en forma de malestar físico y enfermedad.

Tu vida es perfecta para ti. Tu vida es tu camino y te relacionarás con tus circunstancias tal cual te relaciones contigo mismo/a.

Respira, medita, permítete conectar contigo, y no rechaces nada de lo que sientas. Las respuestas siempre las encontrarás dentro de ti. Ese/a eres tú. Ese es tu camino y tu aprendizaje.
Autor: Luis Gómez

miércoles, 7 de agosto de 2013

No hay que Olvidar........


No hay que olvidar...

No hay que olvidar qué sembraste, cuando recojas los frutos de Tu Vida, nada es porque sí.

La siembra es voluntaria, la cosecha obligatoria...

Recuerda que recogemos, infaliblemente, aquello que hemos sembrado.

Si estamos sufriendo, es porque recogemos los frutos amargos de los errores que hemos sembrado en el pasado.

Permanece alerta en lo que se refiere al momento presente.

Planta ahora semillas de optimismo y de Amor, para recoger mañana frutos de alegría y de felicidad.

Cada uno recoge, exactamente, lo que sembró.

"Si no te gusta lo que recibes, presta atención a lo que emites"

Autor desconocido.

Los 10 Ladrones de tu Energía



Tenemos una carga de energía asignada, los latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con medida y no desperdiciarla.

1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.

2- Paga tus cuentas a tiempo y cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle. Las deudas no caducan con el tiempo, aunque la ley te proteja; sé responsable, es mejor hacer un plazo de céntimo a céntimo, que perder tu preciada energía y tu palabra.

3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a renegociar y a veces a ofrecer otra alternativa. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

4- Elimina en lo posible, delega aquellas tareas que prefieres no hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas dentro de lo posible. Aunque no debes huir de responsabilidades y no todo el tiempo es factible, muchas veces por puro control o por no darnos el permiso, seguimos perdiendo tiempo en nimiedades y abandonando lo verdaderamente significante en nuestras vidas.

5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad. La naturaleza, tiene ritmos y tu vida también. Actuar en el momento erróneo te quita energía y no parar cuando lo necesitas, también.

6- Tira, recoge y organiza. Nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas. Uno por uno, toma cada papel, cada recuerdo y hasta cada sueño y elige.

7- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja; y toma la acción necesaria. Resignarte a una situación ó sentirte que no tienes control, sólo conseguirá drenarte.

8- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. Entregar a Dios, siempre puedes elegir tu camino y fluir sin apegos hasta llegar a tu orilla a salvo.

9- Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.

10- Enfócate en el presente, vivir en el pasado o vivir en el futuro, solo te drenan del presente.

Estar conectados a Dios y su amor es la fuente más grande de energía, mientras que los miedos, el rencor y la ira son los bloqueadores más frecuentes.

Recuerda que tienes una fortuna, Dios te regaló una cuenta con latidos de vida, úsalos con conciencia, no los desperdicies y serás feliz, latido por latido.

Dalai Lama

jueves, 1 de agosto de 2013

¿POR QUÉ SE ACABA EL AMOR ENTRE LAS PAREJAS?

          
Porque se comenten errores, como pensar que una vez la relación ha adquirido cierta solidez o cierto tiempo, ya se es dueño de la otra persona, o viceversa.

Porque el hombre se aburre de la mujer cuando ésta comienza a volverse "cantaletosa" y la vida en el hogar se convierte en un infierno. Ahí ya se ha roto la comunicación.

Porque la mujer se aburre del hombre cuando éste la mira como el remplazo de su madre, la niñera de sus hijos, la cocinera, la lavandera y el ama de llaves; y para completar la quiere dispuesta en la cama y entrando dinero al hogar igual que él.

Porque al conocerse se muestran falsos comportamientos, como tolerancias excesivas y verdades a medias.

Porque cuando hay problemas generalmente ninguno quiere dar el brazo a torcer.

Porque al principio de la relación nos preocupamos por mostrarnos bellos, interesantes y adecuados, escondiendo los aspectos no tan agradables de nosotros.

Porque a las parejas les da miedo desinhibirse en la intimidad, expresar lo que les gusta, por temor a lo que piense el otro; y prefieren cumplir fantasías sexuales con terceras personas.

Porque no se respetan los espacios, ni se respeta la individualidad profesional y personal del otro.
Porque las parejas se apegan y en su inseguridad sufren y hacen sufrir al otro con sus celos.

Porque se dejan de expresar las cosas que gustan del otro asumiendo que ya lo sabe.

Porque se cree que la otra persona viene a nuestra vida a hacernos felices y que todo será un jardín de rosas; cuando lo cierto es que en toda relación hay desavenencias y disgustos.

Porque se asume que la pareja tiene que actuar, sentir y pensar como el otro, robándole su propia personalidad.

Porque uno le da poder al otro para dañarlo, cuando decide dejar que le afecten las decisiones, actos y palabras de ese ser que tanto ama.

Porque se tienen tantas carencias afectivas, que se cree que al llegar la media naranja, ésta las va a suplir; cuando la verdad es que cada uno tiene la responsabilidad de llenar su vida de amor.

Porque los seres humanos están convencidos que es normal que con los años las relaciones de pareja se deterioren, cuando es todo lo contrario; con el tiempo si se toman sabias acciones, el amor crece, y al hacer el amor, este se hace con más conciencia y plenitud.

Porque se daña la comunicación y cada vez que se expresa algo, es para ofender y hacer sentir culpable al otro.

La infidelidad es una de las mayores quejas entre hombres y mujeres; cuando se llega a este punto es porque la comunicación se dañó hace mucho rato.

Porque las parejas se vuelven irrespetuosas con las palabras y con los actos.

Porque las parejas se vuelven tan posesivas que retiran las amistades y hasta familiares del otro, para absorber de manera dañina.

Porque la pareja se convierte en una proveedora de bienes y servicios ante un techo y unos hijos, y dejan en un segundo plano lo verdaderamente importante, "el amor que los unió “Porque las parejas pierden sensualidad, al descubrir sus cuerpos desnudos en la cotidianidad, al hacer actos ordinarios y de mala educación, al dejar de coquetear como se hacía en el noviazgo.

Porque la mujer comienza a sentir apatía para hacer el amor, y el hombre se siente rechazado, y ninguno de los dos habla sobre el tema. En algunas ocasiones la mujer comienza a sentir esta apatía porque físicamente está inconforme con su cuerpo y no es capaz de expresárselo al hombre, o porque éste la incentiva tan poquito, y cuando él quiere la acción a ella la toma por sorpresa, haciéndola sentir como un objeto.

Porque se da rienda suelta a la cólera, y se dicen palabras que hieren, dejando una huella imborrable en el corazón del otro. Porque la pareja asume que los problemas son síntomas de que la relación va mal, cuando las desavenencias son las mejores oportunidades para saber qué se puede mejorar, y volver la relación más fuerte.

Porque las parejas no expresan lo que les molesta y esperan que se llene la taza para reventar, ocasionando a veces hasta daños irreparables, como violencia verbal y violencia física. Porque las parejas le invierten dinero a una casa, un carro, la ropa, pero rara vez invierte dinero a talleres de superación personal, talleres de pareja, visitar a un terapeuta; porque se creen capaces de arreglar los problemas solos. Es tiempo de recuperar el amor en la pareja, con detalles, con actos de honestidad, de respeto, solidaridad, comprensión y apoyo.

Porque las parejas se duermen en la pasividad, buscando afuera, cuando deben solucionar el problema adentro; ya que las relaciones se construyen con el dialogo, el respeto y la constancia. Muchas parejas rompen su relación, cuando los problemas que tenían solamente eran de forma; y buscan nuevas parejas, para descubrir que la primera era mucho mejor.  Por eso hay que intentar revivir el amor, el respeto y la confianza, antes que terminar en una separación.

Porque la mujer se descuida en su apariencia física creyendo que ya pescó a su hombre y que no necesita conquistarlo más, qué así la acepta.

Porque el hombre también se descuida en su apariencia física y presume que ella lo adora aún con esos kilos de más.

Conquistar es fácil, lo difícil es conservar la conquista, ahí está el verdadero merito.

Llegar a la vejez con una buena pareja, no es cuestión de suerte, es cuestión de elegir  a alguien con quien nos agrade conversar, ser más observadores en las reacciones del otro y ponerle un poco de razón y otro poco de corazón a la etapa del enamoramiento, para cuando ésta termine, quede el verdadero amor, el real.
Ángela Ma. Giraldo Agudelo

DOS ANCIANOS






Dos ancianitos vivían guardando sus experiencias malas y buenas para compartirlas  y enseñarles con ellas a su hijo.

El hijo creció y se casó y se olvidó de sus padres, que, sin pedir nada a cambio,  le habían dado todo para tener la mejor vida posible.

Ellos no habían sido de mucho dinero, pero por voluntad de Dios, su hijo había llegado  muy lejos, obteniendo un gran puesto en una empresa, lo que a su vez le dio una vida  con lujos y sin carencias de ninguna clase.

Un día la ancianita murió, y el pobre viejo, que tan sólo la tenía a ella empezó  a sufrir de una gran soledad; la casa le parecía enorme y los días eternos  y llenos de amargura.

El viejo nunca quiso dar molestias, pero al sentir que no podía más con esa gran soledad,  recurrió a su hijo para pedirle que lo hospedara en su gran casa.

Llegó a la casa de su hijo y cuando éste le abrió dijo:

Hijo, no quisiera ser una molestia, pero desde que tu madre murió me siento muy solo y deprimido.

Su hijo le contestó con una gran sonrisa:

Padre, claro que no eres una molestia, pasa, ésta es tu casa.

El anciano le aclaró,
- hijo, creo que no me has entendido, necesito quedarme  a vivir aquí...
- ¿vivir aquí?, emmm, pues verás, la casa no es muy grande, y mi esposa  es muy especial, y pues los  niños, tú sabes, no tendría el corazón para arrebatarlos  su recámara;

Al ver que el niño no regresaba, fue al cuarto para ver qué lo demoraba, y vio a su hijo cortando la colcha con unas tijeras a la mitad,

-hijo, ¿qué haces?, ¿por qué cortas la colcha a la mitad?- y le respondió el niño,
- voy a guardar esta mitad, para cuando tu seas anciano y me vengas a pedir  un lugar en mi casa.

En esta vida, hay gente que necesita de nuestra ayuda, hacer cosas que vemos como una molestia, nos dan flojera o nos incomodan.

Cuando la gente nos pide ayuda, hay que darla y no sólo eso sino que darla  de la mejor manera, y  aún cuando pensemos que es una molestia,  debemos pensar que todos en algún momento o momentos de nuestra vida  necesitaremos algo de alguien, y en la manera que nosotros la hayamos dado,  será en la manera que seremos correspondidos.

Es sólo lo que siembras lo que cosechas.

Desconozco su autor

domingo, 30 de junio de 2013

BUSCAS LA FELICIDAD


El hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo... sin darse cuenta que desde que nació viene con él.

Pero el hombre está tan ocupado en lo superficial, que jamás es lo suficientemente inteligente para mirar hacia el interior de otra persona, mucho menos en su propio interior...

Ya San Agustín decía:

"Te busqué entre las criaturas, en los placeres del mundo, en el poder y en el tener, y no te hallé... te busqué dentro de mí y te encontré".

Mucho se ha escrito sobre la felicidad, pero pareciera que ésta siempre se escapa, como la neblina, de la mano que la intente tomar.

La llegaremos realmente a poseer el día en que comprendamos que la felicidad no es exógena a nosotros.

Ni depende de la suerte, ni es mágica, sino que es más fácil de obtenerse:

La felicidad es la capacidad de disfrutar todo lo que la vida me depara.

La felicidad es una decisión: proponerme ser feliz con todo lo que tengo.

La felicidad es disfrutar los pequeños momentos y los detalles simples de la vida.

La felicidad implica aceptarme tal como soy, con mis defectos y limitaciones.

La felicidad es disfrutar al máximo a mis hijos pequeños.

La felicidad es una sonrisa, un beso, una flor y una caricia tierna.

La felicidad es amar y ser amado.

La felicidad es darlo todo, sin esperar nada a cambio.

La felicidad implica ser agradecido con la vida.

La felicidad es más dar que recibir.

La felicidad es gastarse y desgastarse por amor.

Desconozco su autor

Cargas Innecesarias – Fábula


Genjug quiso aprender el arte de la espada para calmar el odio que guardaba en el alma en contra del asesino de su padre. Fue a buscar a Hugen para que lo enseñara.

- Maestro –dijo Genjug-. Necesito urgentemente saber cómo usar una espada para vengar la muerte de mi padre, este odio no me deja en paz.

- Claro -dijo Hugen sin inmutarse-, pero necesito que me hagas un favor, debo llegar hasta la cima de aquella colina, podrías ayudarme a cargar esos costales, y cuando lleguemos, te prometo que te enseñaré.

Genjug, pensó que era lo justo y sin decir palabra tomó los costales pesados y ambos emprendieron el viaje. Aunque tuvo cierta inquietud por saber que contenían, no preguntó nada, porque imaginaba que lo más probable era que contuvieran algo muy importante para Hugen. Pero al llegar a la cima no aguantó más la curiosidad y ansioso preguntó:

- ¿Y los costales maestro, que contienen?

Hugen sin inmutarse otra vez, tomó los costales, los abrió y sacó de su interior montones de piedras que arrojó cuesta abajo diciendo:

- Ah, sólo piedras sin valor.

Al ver aquella escena Genjug gritó como loco:

- ¡Qué, he venido hasta aquí soportando este cansancio, cargando esos costales inútiles que sólo contienen piedras sin valor, y que aparte no sirven para nada. ¡Acaso está usted loco!

El maestro sin inmutarse por tercera vez, contestó:

- ¡Qué, has venido hasta mí, para aprender el arte de la espada cargando ese odio de venganza y ese rencor inútil que no sirve para nada. ¡Acaso estás loco!

En ese momento Genjug se iluminó y prefirió aprender… el arte del perdón.

Lo efímero de nuestra vida

 
Si pudiésemos tener consciencia de lo efímera de nuestra vida,
tal vez pensaríamos dos veces antes de ignorar las oportunidades
que tenemos de ser y de hacer a los otros felices.

Muchas flores son cortadas muy pronto; algunas apenas pimpollo.
Hay semillas que nunca brotan y hay aquellas flores
que viven la vida entera hasta que, pétalo por pétalo,
tranquilas, vividas, se entregan al viento.

Pero no tenemos como adivinar. No sabemos por cuanto tiempo
estaremos disfrutando este Edén, tampoco las flores
que fueron plantadas a nuestro alrededor.
Y nos descuidamos a nosotros mismos y a los otros.

Nos entristecemos por cosas pequeñas y perdemos un tiempo precioso.
Perdemos días, a veces años. Nos callamos cuando deberíamos hablar,
y hablamos demasiado cuando deberíamos quedar en silencio.

No damos el abrazo que tanto nos pide nuestro corazón
porque algo en nosotros impide esa aproximación.
No damos un beso cariñoso “porque no estamos acostumbrados a eso”
y no decimos lo que nos gusta porque pensamos
que el otro sabe automáticamente lo que sentimos.

Y pasa la noche y llega el día; el Sol nace y adormece,
y continuamos siendo los mismos. Reclamamos lo que no tenemos,o que no tenemos lo suficiente. Cobramos. A los otros.
A la vida. A nosotros mismos. Y nos consumimos,
comparando nuestra vida con la de aquellos que poseen más.
Y si probáramos compararnos con aquellos que poseen menos?
Eso haría una gran diferencia!

Y el tiempo pasa. Pasamos por la vida y no vivimos.
Sobrevivimos, porque no sabemos hacer otra cosa.
Hasta que, inesperadamente, nos acordamos y miramos para atrás.
Y entonces nos preguntamos: ¿Y ahora?
Ahora, hoy, todavía es tiempo de reconstruir alguna cosa;
de dar un abrazo amigo; de decir una palabra cariñosa;
de agradecer por lo que tenemos.
Nunca se es demasiado viejo, o demasiado joven, para amar,
para decir una palabra gentil, para hacer un cariño.
No mires para atrás. Lo que pasó, pasó.
Lo que perdimos, perdimos. Mira hacia adelante!
Todavía hay tiempo de apreciar las flores
que están enteras a nuestro alrededor.
Todavía hay tiempo de agradecer a Dios por la vida,
que aunque efímera, aún está en nosotros.

“Todo es efímero como el arco iris”. Virginia Wool
f

A QUIÉN PERTENECEMOS?


Un niño viajaba en un autobús por el centro de la ciudad y allí estaba, sentado, arrimándose muy cerca de una señora de traje gris.

Naturalmente, todos pensaban que el niño era suyo. No es de extrañar, por lo tanto, que cuando él refregó sus zapatos sucios en el vestido de la mujer que se sentaba del otro lado, ésta le dijo a la señora de traje gris:

- Perdóneme, pero ¿podría hacer que su hijo saque los pies del asiento? Sus zapatos me están ensuciando el vestido.

La mujer de gris se sonrojó. Luego dio un pequeño empujón al niño, y dijo:

- Este chico no es mío, nunca antes lo había visto.

El niño se retorció, incómodo. Era un niño tan chico. Sus pies colgaban del asiento. Bajó sus ojos y trató desesperadamente de contener un sollozo.

- Siento mucho haberle ensuciado su vestido - dijo a la mujer-, no quise hacerlo.

- Oh, está bien- respondió ella algo perpleja. Luego, viendo que los ojos del niño seguían fijos en ella, agregó:

- ¿Estás yendo a algún lugar solo?

- Sí -replicó el niño-, yo siempre voy solo. No hay nadie que vaya
conmigo. Yo no tengo ningún papá ni mamá. Los dos se murieron. Yo vivo con la tía Clara, pero ella dice que la tía María debería ayudar cuidándome un poco. Por eso, cuando se cansa de mí y quiere irse a algún lado, me manda para que me quede con la tía María.

- Oh -dijo la mujer- ¿vas a casa de tu tía María ahora?

- Sí -continuó el chico, pero a veces la tía María no está en casa.

Espero que esté hoy, porque parece que va llover y no quiero quedarme en la calle cuando llueva.

La señora sintió un nudo en su garganta, y dijo:

- Tú eres muy pequeño para que te estén pasando de una casa a otra así.

- Oh, a mí no me importa -dijo el niño-. Yo nunca me pierdo. Pero, a
veces, me siento muy solo. Por eso cuando veo a alguien a quien me gustaría pertenecer, me siento muy cerca, y me arrimo y hago de cuenta que pertenezco a esa persona. Yo estaba jugando a que era de esta otra señora, cuando le ensucié a usted el vestido. No me di cuenta de lo que hacía con los pies.

La señora puso sus brazos alrededor del chico y lo apretó contra sí, con tanta fuerza, que casi lo dobla. Él quería pertenecer a alguien. Y, en lo profundo de su corazón, ella deseaba que el chico fuera suyo.

Este pequeño, en su manera simple e infantil, había expresado una necesidad universal. Y es que no importa quién se sea, o qué edad se tenga: todos queremos pertenecer a alguién...

Desconozco su autor

 

martes, 11 de diciembre de 2012

La maleta del hombre muerto

                                    Un hombre murió.  Al darse cuenta vio que se acercaba Dios y que llevaba una maleta consigo. Y Dios le dijo:
-Hijo es hora de irnos. El hombre asombrado preguntó:
-¿Ya? ¿Tan pronto? Tenía muchos planes....

-Lo siento pero es el momento de tu partida.
-¿Que traes en la maleta?
-preguntó el hombre-. Y Dios le respondió:
-Tus pertenencias...
-¿Mis pertenencias? ¿Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero? Dios le respondió:
-Eso nunca te perteneció, eran de la tierra. -¿Traes mis recuerdos?
-Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.
-¿Traes mis talentos? -Esos no te pertenecieron, eran de las circunstancias.
-¿Traes a mis amigos, a mis familiares? -Lo siento, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.
-¿Traes a mi mujer y a mis hijos?
-Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón.
-¿Traes mi cuerpo?
-Nunca te perteneció, ese era del polvo.
-Entonces, ¿traes mi alma?
-No. Esa es mía. Entonces el hombre lleno de miedo, le arrebató a Dios la maleta y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía. 
 

-Así es, cada uno de los momentos que viviste fueron sólo tuyos.

La vida es sólo un momento. Un momento sólo tuyo. Por eso, mientras estés a tiempo disfrútalo en su totalidad. 
 
Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga. Vive el ahora, vive tu vida y no te olvides de ser feliz, es lo único que realmente vale la pena.  Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, se quedan aquí. Valora a quienes te valoran, no pierdas el tiempo con alguien que no tiene tiempo para ti.
Desconozco su Autor.

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿SIRVEN LAS DISCULPAS?



¿SIRVEN LAS DISCULPAS?

Cuando alguien trata de hacernos sentir culpables, se espera que digamos:
"Ahora lo veo claro, veo lo mala persona que fui, espero que puedas
perdonarme por las cosas terribles que he hecho".

Tengo mis serias dudas con respecto a la utilidad de las disculpas en
la mayoría de las situaciones.


Las disculpas sólo tienen valor cuando reconocemos que hemos hecho
daño a alguien y deseamos que ese alguien sepa que somos conscientes
de ello, y que lamentamos sinceramente nuestro modo de proceder.


No creo que las disculpas de esta clase sean sanas ni útiles.

La culpa es una emoción creada por el ser humano y crear sentimientos
de culpa en otros también es un hábito insidioso.

Echar la culpa es síntoma de otros problemas emocionales negativos.

Todo lo que sale mal, no debe necesariamente tener un culpable.
La culpa nos persigue, nos obsesiona y nos llega a paralizar.
¿Obtenemos algún beneficio de este sentimiento?
No, y entonces ¿Por qué la fabricamos?

Sin darnos cuenta somos generadores de culpas, las creamos y muchas veces
el entorno contribuye a que nos sintamos culpables, porque muchas personas
ante cualquier problema o dificultad optan por buscar o señalar a otro como
responsable de lo sucedido.
A partir de hoy cuando alguien nos haga sentir culpables, preguntémonos:
¿Qué está sucediendo aquí?

Es posible que descubramos que se nos está manipulando para que nossintamos culpables y llenar así las necesidades emocionales de otra persona.

No es necesario que nos sintamos culpables por la desgracia o infelicidad
ajenas, a menos que realmente las hayamos provocado.

La empatía y la comprensión ayudarán mucho más a nuestros semejantes.
No nos sintamos presionados para pedir disculpas.

La disculpa puede ser sólo un recurso para que alguien añada humillación
a nuestra culpa.


Podemos dejar de crearla y de inyectárnoslas como una droga.
Desconozco su Autor

domingo, 11 de noviembre de 2012

CON LOS AÑOS...




"..Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en  adelante, que el que viví hasta ahora...

Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para  reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad  cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades  como la envidia, los rencores o los celos.

Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros...

Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo.

Las personas no  discuten contenidos, apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa.....  Sin muchas golosinas en el paquete....

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír, de sus errores.
Que no se envanezca, con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de hora.
Que no huya de sus responsabilidades.
Que defienda la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es  lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas..
Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí.. tengo prisa por vivir con la intensidad, que solo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan.

Estoy seguro que serán más exquisitas, que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecha, en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Tener verdadero éxito en la vida es: reír mucho y muchas veces, incluso en las peores circunstancias.

Autor: Margonio de Andrade (Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño)

Un Nuevo Día!!.......







Los kabbalistas dicen que cada día es como si el mundo fuera recién creado.
Este pensamiento tiene dos ramificaciones distintas, pero igualmente poderosas.

La primera es que cada día es un nuevo comienzo: no importa lo que sucedió ayer
o el día anterior.
 
Cuando nos levantamos en la mañana y tomamos el primer aliento,
es un nuevo día, una nueva vida.

Así, en un sentido positivo, si ayer fue un desastre, o si fuiste un tirano,
hoy puedes empezar de nuevo y convertirte en una persona completamente diferente.

Por otra parte, puesto que cada día tiene su propia "vida", no puedes confiar en el
trabajo que hiciste ayer, la semana pasada o el año pasado.
No puedes decir: "Ya hice suficiente".

Puede que hayas estado haciendo este trabajo espiritual durante los
últimos 15 años, pero si no estás cambiando hoy, el trabajo que hiciste anteriormente no importa.

No obtenemos puntos hoy por haber hecho el trabajo ayer.

Cada día, todo empieza de nuevo.

De esta forma, lo que importa es lo que haces hoy y lo que vas a hacer mañana.
Si no es así, rompes la conexión con la Luz.

Si no estás constantemente iniciando una conexión con la Fuerza de la Luz del Creador, ésta se estanca y se rompe.
Puedes ser  hoy alguien completamente distinto de quien eras cuando iniciaste tu
camino espiritual, pero eso no es suficiente.

Lo que importa es quién vas a ser, no quién has sido.
 Si miras hacia atrás, eres como la esposa de Lot, a quien se le
dijo que no mirara hacia atrás, y según cuenta el relato, se convirtió en una estatua de sal.

Mirar hacia atrás para ver lo que hemos hecho es lo que acaba con nosotros.
Debemos siempre mirar hacia delante.

Esta semana, sé consciente de los laureles sobre los cuales reposas.

Mira los  diplomas y los trofeos, no como marcadores de lo que has logrado, si no de lo  que eres capaz de lograr a partir de ahora.

Y si te sientes estancado, saciado, o un santurrón, no hay mejor momento que el presente para volver al camino.
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