lunes, 16 de mayo de 2011

LOS TRES FILTROS

                                                      LOS TRES FILTROS             

En cierta ocasión, un hombre sofocado se acercó a Sócrates y le susurró al oído:

- Escucha, como tu amigo que soy, tengo algo muy grave que decirte, en particular...

- ¡Espera!... atajó el sabio prudente.
- ¿Ya pasaste lo que me tienes que decir por los tres filtros?
- ¿Tres filtros?, preguntó el visitante, sorprendido.

- Sí, mi querido amigo, tres filtros. Observemos si tu confidencia pasó por ellos.

El primero es el filtro de la verdad. ¿Guardas absoluta certeza en cuanto a lo que pretendes comunicar?
- Bien -ponderó el interlocutor-, asegurar, no puedo... Pero, lo oí decir y... entonces.

- Exacto. Seguramente pasaste el asunto por el segundo filtro:
El de la bondad. Aunque no sea real lo que se juzga saber
¿será por lo menos bueno lo que me quieres contar?

Vacilando, el hombre replicó:
- Eso no... Muy por el contrario...

- ¡Ah! -adujo el visitante agitado-, entonces recurramos al tercer filtro,
el de la utilidad y notemos el provecho de lo que tanto te aflige.

- ¿Útil? -contestó el visitante agitado. -Útil no es...

- Bien -remató el filósofo con una sonrisa-, si lo que tienes que confiar no es verdadero, ni bueno, ni útil, olvidemos el problema y no te preocupes con él, ya que nada valen casos no edificantes para nosotros...

Ahí está mi amigo, la lección de Sócrates en cuestiones de maledicencia.

El Dinero

                                                                       
El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa.
George Bernard Shaw

Entrar a la Vida

                                                            Entrar a la Vida     

Entrar a la vida, y sentirse vivo en las pasiones y también en la espera...

En los aciertos y en los desaciertos...
En el éxito y en el fracaso...

Muchos escapan cuando llega el momento de entrar... la puerta siempre está frente a nuestros ojos sólo que es mejor por conveniencia quedarse detenido y no abrirla...

¿Por qué digo por Conveniencia?

Porque cuando pensamos en lo que vivimos, cuando algo no resultó como esperamos, cuando nos pegaron justo en el corazón y el sacudón nos dejó debilitados... es preferible cuidarnos y resguardarnos antes de volver a intentarlo... y entonces paraditos ahí, firmes nos decimos:

Mejor no me arriesgo de nuevo... y si vuelvo a sufrir? y si pasa lo mismo?

Y qué grave error porque sólo aprenden a vivir aquellos que se entregan sin temor, que se animan a entrar a la vida reconociendo que al pasar esa puerta serán los verdaderos protagonistas de esa historia.

Entra... Vive... Renace... Levántate...
Todo es posible!!!

Desconozco su autor

TÓCAME

                                                               TÓCAME

Si soy tu bebé, por favor, TÓCAME
Necesito de tu caricia de una manera que tal vez nunca sepas.

Tu cariño transmite seguridad y amor.
Si soy tu niño, por favor, TÓCAME.

Aunque yo me resista.  Insiste, por que estoy demostrando un modo de atender mis necesidades.
Si soy tu adolescente, por favor, TÓCAME.

No pienses que por estar crecido, no necesito de tus abrazos cariñosos, de una voz tierna.  Cuando la vida se hace difícil, el niño que hay en mí te vuelve a necesitar.
Si soy tu amigo, Por favor, TÓCAME

Nada como un abrazo afectuoso para saber que yo te importo .Un gesto de cariño cuando estoy deprimido me garantiza que soy querido, y me reafirma que no estoy solo. Tu gesto de consuelo tal vez sea lo único que yo consiga.

Si soy tu pareja, Por favor, TÓCAME. Tal vez pienses que tu pasión basta, pero son tus brazos los que detienen mis temores.
Necesito de tu toque tierno, para recordar que soy amado apenas porque yo soy yo.

Si soy tu hijo adulto, por favor, TÓCAME.
Aunque tenga mi propia familia para abrazar, todavía necesito tus brazos cuando me lastimo.

Si soy tu padre. Por favor, TÓCAME.
Hazlo del mismo modo que me tocaban cuando yo era pequeño.
Y da calor a mi cuerpo cansado con tu proximidad.
Mi piel, ahora marcada, necesita ser acariciada.
NO TENGAS MIEDO, EN CUANTO PUEDAS...
TÓCAME!!!

LA SIMPLICIDAD DE LA VIDA

                                     LA SIMPLICIDAD DE LA VIDA


La Vida no se mide según con quién sales, ni por el número de personas con quienes has salido.

No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo que música que te gusta.

La vida, simplemente, es... Otra cosa

La vida:

Se mide según a quién amas y según a quién dañas.
Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros.
Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se mide por el sabor de boca que dejas a los demás con tu presencia y con tus comentarios.

Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico.

Se trata de los juicios que formulas, y a quién o contra quién los comentas.

Se trata de a quién no le haces caso o ignoras intencionalmente.
Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.
Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas.

Pero por la mayor parte, se trata de sí usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida…

La vida será contigo tan justa como lo eres con los demás.

Hacer un amigo es Fácil.

Pero la vida habla de ti, por aquellos amigos que fielmente supiste conservar.

Por aquellos a los que te supiste entregar sin exigencias.

Aquellos que cuando no estás…lloran tu ausencia.
Desconozco su autor.

DESAPEGO

                                                               DESAPEGO

                                                                                              
 Y resulta que por la manera en que fuimos creados nos aferramos.  Comenzamos a crear una vinculación compulsiva por cosas o personas, creyendo que sin esa cosa o persona no es posible ser feliz.

Todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustias.

Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay en tu mente.

El apego es un estado emocional que tiene dos puntas, una positiva y otra negativa.

La positiva es el estado de placer y la emoción que sientes cuando logras aquello a que estás apegado.

La negativa es la sensación de amenaza y la tensión que lo acompañan, lo que te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza constantemente con hacer añicos tu paz. ¿Cómo desapegarse?
La manera que tenemos de desapegarnos es re programar nuestra mente.

Ante aquello que deseamos y nos hace infelices ¡Libérate!
Si sufres por no tener alguna cosa visualízala y dile en tu mente:

“En realidad no estoy apegado a ti en absoluto.

Tan solo estoy engañándome a mí mismo creyendo que sin ti no puedo ser feliz”.

Y si eso que te tiraniza es una persona, dile y repite solemnemente:
“Te dejo que seas tú mismo; que tengas tus propios pensamientos, que satisfagas tus propios gustos, que sigas tus propias inclinaciones, que te comportes tal como decidas hacerlo.

Te dejo ahora, te libero con amor y me libero con amor”.

 Es vital comprender que son siglos de cultura, de creencias, miedos, hábitos, apegos que están bajo tu aprehensión y desasosiego.

Esto influye terriblemente en la manera en que amamos y comprendemos el amor.

Una vez que liberas a esa persona que amas y no pretendes poseerla para ti, puedes comenzar a amar realmente.

Sólo tú, puedes hacerte feliz y todos los momentos presentes lo son porque tú estás en ellos.

Y hoy, el eterno presente, el aquí y ahora, tú serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro.
Y podrás ir pasando de un momento a otro en la vida, disfrutándolo plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado.

Y como los lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones viviendo siempre el Eterno presente.