domingo, 1 de mayo de 2011

Como Superar una Separación

                                                                            

Son muchas las personas a las que les cuesta afrontar el hecho de volver a estar solas de nuevo. Y es que las rupturas sentimentales son una de las situaciones más difíciles que podemos atravesar a lo largo de nuestra vida.

¡Descubre  cómo  aprender  a  enfrentarte   a esta  nueva etapa con madurez!

Dicen que el amor no es eterno. Son muchas las parejas que rompen. Pero existe un factor común: parece que nuestra vida se acaba, que algo se muere dentro de nosotros. Sin embargo, la vida sigue y tenemos que aprender a sobrellevarlo, a superarlo.

Esta nueva situación puede resultarnos muy difícil, por ello, la psicóloga clínica Elena Borges, del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid (España), prefiere definir la situación como un “duelo”, en el que se suceden diferentes fases.

Según la especialista, es habitual que en un primer momento cuando intentemos rehuir la ruptura y no aceptemos la separación nos encontramos en la fase de negación. Pero después pasaremos por toda una serie de sentimientos como rabia, impotencia, culpabilidad o aislamiento.

Una serie de fases, según Borges, acabarán por llevarnos a la fase final, la de aceptación, en la que ya podremos decir que hemos superado la ruptura.

Pero llegar hasta ese punto no es fácil. En ocasiones resulta complicado afrontar una separación, especialmente si ésta no se ha producido de mutuo acuerdo.

Cuando la decisión es aceptada por ambas partes de manera amigable la sensación de dolor, aunque existe, es mucho menor, pero si la relación terminó como consecuencia de una infidelidad nos será mucho más difícil recuperar la autoestima y volver a depositar nuestra confianza en otra persona.

Borges también advierte de que la ruptura será más difícil de sobrellevar si existen hijos de por medio.

En este caso la persona afectada no sólo sentirá que ha perdido a su pareja y compañero/a, sino que tendrá la sensación de haber perdido también a su familia, de que se ha esfumado todo su proyecto de vida.

Sin embargo, hemos de evitar utilizar a nuestros hijos como un arma arrojadiza y entender que en ocasiones el amor se acaba, que a veces las personas cambian, maduran y se dan cuenta de que aquello que un día le unió a su pareja ha dejado de existir.

                CÓMO EVITAR UNA SEPARACIÓN TRAUMÁTICA

Lo mejor para superar con éxito una ruptura es afrontar cuanto antes que la relación llegó a su fin. Mantener la esperanza sobre una segunda parte sólo nos hará más daño y nunca nos permitirá superar el trauma de la separación.

Deberemos tratar de afrontar la situación con madurez y asumir que podremos sentirnos solos y tristes durante un tiempo.

Asimismo tendremos que intentar evitar que el fracaso de la pareja se convierta en un fracaso personal.

Según Borges la responsabilidad de una ruptura nunca es de uno sólo, por lo que nunca deberemos culpabilizarnos de que la relación haya terminado.

Tampoco deberemos hacer extensibles los defectos de nuestra ex pareja al resto de hombres y mujeres, y nos será de mucha ayuda buscar el apoyo de nuestra familia y amigos, incluso, animales en estos momentos tan difíciles.

Ellos estarán dispuestos a ayudarnos y a acompañarnos, por lo que nuestra sensación de soledad será mucho menor.

                              DEJAR PASAR UN TIEMPO

Para Borges es importante que las personas que acaben de salir de una relación se tomen un tiempo antes de volver con otra persona.

“Hay que dejar que cicatricen las heridas. No es cierto el dicho que asegura que se puede acabar con las penas de esta manera”, afirma.

Estar un tiempo solos nos permitirá recuperar nuestra autoestima y analizar nuestra relación anterior desde la distancia. De esta forma seremos más conscientes de nuestros errores y trataremos de no repetirlos.

Es decir, no debemos precipitarnos porque la vida es muy larga y muy probablemente volveremos a iniciar otra relación de nuevo.  Puede que, incluso, volvamos a separarnos.  Aunque Borges sostiene que el hecho de rehacer nuestra vida no tiene porqué necesariamente implicar volver a tener pareja de nuevo.
Tomado del Diario 2001

No hay comentarios:

Publicar un comentario